Francia ha registrado en junio su temperatura media más alta desde que existen registros, según informa la agencia AFP. El país se encuentra entre los más afectados por la actual ola de calor que azota Europa. Las altas temperaturas han provocado la emisión de alertas rojas por calor en gran parte del territorio francés. Hasta el momento, se han confirmado tres muertes directamente relacionadas con la ola de calor, y se investiga la posible conexión de dos fallecimientos de niños pequeños con las temperaturas extremas. Las autoridades sanitarias instan a la población a tomar precauciones para evitar golpes de calor y deshidratación. La situación ha generado preocupación por los efectos en la salud pública y en sectores como la agricultura.