Francia enfrenta una ola de calor sin precedentes, registrando el día más caluroso en su historia este martes. Las temperaturas alcanzan entre 39°C y 42°C en gran parte del suroeste del país, y entre 34°C y 38°C en las regiones orientales. Debido a este aumento extremo de las temperaturas, la alerta roja, el nivel más alto de peligro, ha sido extendida a los departamentos de Aisne, Somme, Nord y Pas-de-Calais. Las autoridades instan a la población a tomar precauciones extremas para evitar golpes de calor y deshidratación. Se espera que las altas temperaturas continúen en los próximos días, manteniendo la alerta en todo el territorio nacional. La situación ha generado preocupación por la salud pública y la seguridad de los ciudadanos.