Una segunda ola de calor temprana ha provocado un aumento significativo en la demanda de sistemas de aire acondicionado en Francia. Históricamente, el país ha mostrado resistencia a la adopción de esta tecnología, con una penetración actual del 25% de los hogares. Sin embargo, esta cifra ha aumentado considerablemente en la última década y se espera que continúe al alza debido al incremento de las temperaturas extremas. A diferencia de otros países, la producción de energía nuclear en Francia mitiga parcialmente el impacto ambiental del mayor consumo eléctrico. No obstante, persisten otras preocupaciones relacionadas con la creciente demanda energética. El fenómeno reabre un debate sobre la adaptación al cambio climático y el consumo de energía en el país.
