Francia y España se enfrentan a incendios forestales de gran magnitud que han provocado la evacuación de más de 250.000 personas. Las llamas, alimentadas por altas temperaturas y fuertes vientos, se propagan rápidamente, particularmente en el suroeste de Francia. En España, la situación es crítica, con tres focos principales amenazando Madrid. Un fallecido ha sido confirmado debido a los incendios. Las autoridades temen que la actual ola de calor empeore la situación y dificulten las labores de extinción. Se están utilizando recursos aéreos y terrestres para contener el fuego y proteger a la población.