Una intensa ola de calor azota Francia, provocando el cierre de escuelas en varias regiones. Las autoridades han tomado esta medida para proteger a los estudiantes ante las temperaturas extremas. Hasta el momento, se han confirmado tres muertes relacionadas con el calor. Se espera que las temperaturas más altas se registren en el suroeste del país, con máximas que podrían superar los 40 grados Celsius. Los servicios de emergencia están en alerta máxima y se insta a la población a tomar precauciones, como hidratarse y evitar la exposición prolongada al sol. El gobierno francés ha activado planes de emergencia para hacer frente a la situación y proteger a los más vulnerables.