El Ministerio de Educación francés ha anunciado el cierre de 1.352 escuelas y colegios debido a la intensa ola de calor que afecta al país. Además, 4.042 centros educativos han implementado modificaciones en sus horarios, permitiendo la salida anticipada de los alumnos, generalmente a partir del mediodía. Estas medidas buscan proteger a los estudiantes de las altas temperaturas. Según declaraciones de Edouard Geffray, las adaptaciones incluyen también el uso de aulas climatizadas en algunos establecimientos para garantizar la continuidad de las clases. La situación refleja la preocupación de las autoridades por el bienestar de la comunidad educativa ante el aumento de las temperaturas. Se espera que estas medidas se mantengan mientras persista la alerta por calor. El gobierno francés continúa monitoreando la situación y evaluando posibles acciones adicionales.
