La ciudad termal de Évian, ubicada a orillas del lago Léman, será la sede de la cumbre del G7 del 15 al 17 de junio. Los líderes de las siete naciones más poderosas de Occidente se reunirán en este enclave alpino. La elección de Évian no es casual; la ciudad posee una rica historia y un fuerte simbolismo diplomático. Se espera que las conversaciones se centren en los desafíos globales más apremiantes. La ubicación busca evocar un ambiente propicio para el diálogo y la cooperación internacional. La cumbre reunirá a los mandatarios para discutir temas de política económica y seguridad mundial.