Un manifestante falleció en París el sábado, mientras que en Limoges, los manifestantes incendiaron el ayuntamiento de la ciudad. En un discurso a la nación, el presidente Macron prometió buscar soluciones a las preocupaciones de los manifestantes. Condenó la “desmesurada” violencia que se ha desatado durante las protestas en Francia. El mandatario francés enfatizó la necesidad de que aquellos que causaron los destrozos rindan cuentas por sus actos. La situación en Francia sigue siendo tensa a raíz de las manifestaciones. Se espera que el gobierno anuncie medidas concretas para abordar las causas subyacentes de la agitación social.