Las protestas en Francia se intensificaron hasta el punto de provocar incendios, incluyendo el Ayuntamiento de Limoges, según testigos. Las autoridades han declarado que el edificio está “largamente perdido”, sugiriendo daños extensos e irreparables. Los manifestantes, que se encontraban enmascarados, fueron los responsables del fuego, lo que indica una escalada en la violencia de las protestas. La situación en Limoges es particularmente grave, con la pérdida significativa de una estructura gubernamental clave. Este incidente se suma a una ola de disturbios que se extiende por toda Francia, alimentada por tensiones sociales y políticas. Las autoridades francesas se enfrentan a un desafío importante para controlar la situación y restaurar el orden público en ciudades como Limoges. Se están investigando los motivos detrás del ataque al ayuntamiento y se busca identificar a los responsables.