Francia experimentó un día de intensas protestas y bloqueos en varias ciudades. Numerosos activistas salieron a las calles el sábado para expresar su descontento por el alto costo de vida y la situación de los jóvenes. En París, las manifestaciones rápidamente se volvieron violentas y fuera de control. Las autoridades francesas informaron de 1500 arrestos y 150 agentes de policía heridos durante los enfrentamientos. Además, el ayuntamiento de París sufrió daños significativos, incluyendo un colapso parcial de su estructura. La situación refleja una creciente tensión social en el país debido a las dificultades económicas y las preocupaciones sobre el futuro de la juventud.