Francia llevó a cabo ejercicios militares enfocados en la defensa de sus bases aéreas. Los simulacros se centraron en escenarios de ataques utilizando drones, una amenaza creciente en la guerra moderna. El ejercicio tenía como objetivo fortalecer la preparación de las fuerzas armadas francesas ante posibles incursiones de vehículos aéreos no tripulados. Se emplearon diversas tácticas y tecnologías para detectar, identificar y neutralizar las amenazas de drones. Las autoridades francesas no revelaron la ubicación específica de las bases aéreas involucradas en el ejercicio. Esta práctica subraya la preocupación de Francia por la seguridad de sus instalaciones militares estratégicas en el contexto actual. El gobierno francés está invirtiendo en nuevas capacidades para contrarrestar la proliferación de la tecnología de drones.