La selección francesa venció a Irak por 3-0 en un partido marcado por la incertidumbre inicial. El encuentro se retrasó dos horas debido a una tormenta, pero no afectó el desempeño del equipo galo. Kylian Mbappé fue figura clave, liderando el ataque francés y contribuyendo a la rápida ventaja del equipo. Francia se puso en ventaja a los 13 minutos de juego y consolidó la victoria con un marcador que podría haber sido aún más abultado. El resultado demuestra la solidez del equipo de Didier Deschamps, incluso frente a condiciones climáticas adversas y un rival desafiante. El partido se desarrolló con dominio francés desde el inicio, reflejando la calidad individual y colectiva del equipo.
