Francia logró una impresionante remontada ante Bélgica, ganando 4-1 después de ir perdiendo 1-0 a falta de 13 minutos para el final del partido. Michael Olise fue la figura clave, anotando dos goles y proporcionando una asistencia crucial. La victoria se produjo gracias a una exhibición ofensiva tardía de los franceses, dejando a Bélgica sin opciones de respuesta. Este resultado marca un punto de inflexión en el desempeño de Francia, demostrando su capacidad para luchar hasta el final. Olise, entrando desde la banca, demostró ser decisivo para su equipo. El partido se jugó con gran intensidad, culminando en una victoria contundente para Francia sobre Bélgica.