Francia ha ordenado la evacuación preventiva de 220.000 residentes en el departamento de Gironda, debido a la rápida propagación de incendios forestales. Las llamas, alimentadas por fuertes vientos, dificultan enormemente las labores de extinción y amenazan con extenderse a nuevas áreas. Las autoridades francesas buscan evitar una situación similar a la de España, donde ya se ha confirmado el fallecimiento de una persona a causa de los incendios. Esta es una de las mayores evacuaciones registradas en la historia de Francia, demostrando la gravedad de la situación. Se teme que las condiciones climáticas continúen favoreciendo la expansión del fuego. La prioridad ahora es proteger a la población y contener los incendios antes de que causen aún más daños.