Las autoridades francesas han abierto una investigación tras la explosión de una pelota antiestrés, conocida como "squishy", que causó quemaduras de segundo grado en el rostro y pecho de un niño de 8 años. El incidente ocurrió el 24 de julio, y la madre del niño relató que la sustancia gelatinosa del juguete se adhirió a su piel, causando un daño considerable. La pelota, una Cool Mix Supergel comprada en Smyths Toys, es objeto de investigación para determinar si el incidente fue resultado de negligencia o un defecto de fabricación. Este caso se suma a las preocupaciones previas sobre estos juguetes, ya que investigaciones en Bélgica revelaron la presencia de sustancias potencialmente cancerígenas, como xileno y derivados del benceno. Varios comercios ya habían suspendido la venta de "squishy dumplings" debido a estos riesgos. A pesar de las preocupaciones, Smyths Toys continúa vendiendo el modelo Cool Mix Supergel y no ha emitido una declaración oficial sobre el incidente. El organismo público francés investigará si se trató de lesiones involuntarias o un fallo del producto.