Una intensa ola de calor está afectando actualmente a gran parte del continente europeo. En respuesta a esta situación, las autoridades francesas emitieron una alerta roja por temperaturas extremas este domingo. Esta medida afecta a más de un tercio del territorio nacional. Como parte de los protocolos de emergencia, se ha implementado una prohibición de la venta de alcohol. El objetivo de esta restricción es mitigar los riesgos asociados a la deshidratación y el golpe de calor. Las autoridades instan a la población a tomar precauciones ante el clima severo. Se mantiene la vigilancia sobre las zonas más vulnerables del país.