Francia y Bélgica enfrentan incendios forestales y una intensa ola de calor. Hasta el domingo por la mañana, 64 departamentos franceses permanecen en alerta naranja por temperaturas extremas. Los incendios han devastado 1.650 hectáreas en Bélgica. Météo-France informa sobre un cambio con la llegada de tormentas y aire oceánico más fresco por el oeste. Esta situación ofrece un respiro potencial, pero la amenaza persiste. Las autoridades instan a la precaución y al seguimiento de las alertas meteorológicas. Se espera que la degradación orageuse ayude a mitigar los riesgos de incendios.