Dos niños pequeños, de dos y cuatro años, fallecieron en el sur de Francia a causa del intenso calor. Los menores fueron encontrados sin vida dentro de un vehículo estacionado, presumiblemente por exposición prolongada a las altas temperaturas. El suceso ocurrió en el contexto de una ola de calor que afecta a gran parte de Europa. Las autoridades investigan las circunstancias exactas de la tragedia, aunque se presume que los niños quedaron atrapados en el coche durante un tiempo considerable. Las temperaturas en la región superan los 40 grados Celsius, lo que agrava los riesgos para la salud, especialmente para los más vulnerables. Este incidente subraya los peligros de dejar a niños o mascotas en vehículos cerrados durante las olas de calor.
