Una intensa ola de calor está afectando a Europa, batiendo récords de temperatura y generando graves consecuencias. Francia es uno de los países más afectados, con temperaturas promedio que alcanzan niveles no vistos desde 1947. Alrededor de 44 millones de personas se encuentran bajo alerta roja por calor, con temperaturas que superan los 39°C en gran parte del país. La ola de calor provocó un importante corte de energía que afectó a unas 68.000 viviendas en el departamento de Finistere, debido a un fallo en un transformador. Las autoridades estiman que el suministro eléctrico no se restablecerá completamente hasta el final del día. El aumento de la demanda de sistemas de refrigeración, como ventiladores y aires acondicionados, ha sido notable, evidenciando la falta de preparación de la infraestructura y los edificios para enfrentar estas condiciones climáticas extremas. Los expertos atribuyen esta situación a patrones atmosféricos y al calentamiento global.