La reciente ola de calor en Francia ha evidenciado la falta de preparación del país frente al cambio climático. El científico climático François Gemenne critica que la situación se considere una crisis únicamente durante estos eventos extremos. Gemenne subraya la necesidad urgente de renovar el parque inmobiliario francés para mejorar su eficiencia energética. Además, plantea la necesidad de reconsiderar la reticencia cultural hacia el uso de sistemas de aire acondicionado. La ola de calor ha puesto de manifiesto vulnerabilidades estructurales en la infraestructura y la planificación urbana. Expertos advierten que eventos similares serán más frecuentes e intensos en el futuro. La adaptación a largo plazo es crucial para mitigar los impactos del calentamiento global en Francia.
