Las autoridades francesas estiman que alrededor de 20 personas han muerto por ahogamiento durante la reciente ola de calor. Ante esta situación, Jérôme Boulanger, portavoz de Protección Civil, instó a la población a refrescarse únicamente en zonas supervisadas. El país ha registrado la noche más calurosa de los últimos siete años, lo que ha intensificado la crisis climática. Debido a las temperaturas extremas, diversas regiones de Francia han sido declaradas en estado de alerta roja. El gobierno mantiene la vigilancia para evitar más tragedias relacionadas con el clima. La situación sigue siendo crítica mientras persiste el fenómeno meteorológico.
