Una ola de calor extrema está afectando a Francia, con un aumento significativo en el número de fallecimientos, muchos de ellos encontrados en sus hogares. La situación ha generado preocupación en las autoridades, especialmente en París, donde el alcalde ha advertido sobre la gravedad de la crisis. Además del calor, se pronostica un temporal con fuertes tormentas, granizo y vientos que podrían alcanzar los 90 kilómetros por hora. Las autoridades instan a la población a tomar precauciones extremas para protegerse tanto del calor como de las inclemencias del tiempo. Se espera que las tormentas lleguen durante la noche, complicando aún más la situación. La combinación de calor y temporal representa un desafío importante para los servicios de emergencia.