Una repentina ola de calor ha golpeado Francia, causando un aumento significativo en el número de fallecimientos. En París, los servicios de emergencia reportaron 109 muertes en 24 horas, tanto en la vía pública como en domicilios. Los funerarios locales se encuentran desbordados ante la creciente demanda. Esta situación se agrava por la falta de preparación del país para un cambio climático tan abrupto y las altas temperaturas. Las autoridades no han emitido aún un balance general de víctimas a nivel nacional. La ola de calor ha generado escenas de caos y ha puesto a prueba la capacidad de respuesta de los servicios de emergencia. Se espera que las temperaturas sigan elevándose en los próximos días.
