Francia enfrenta una intensa ola de calor que ha provocado, hasta el momento, la muerte de al menos 40 personas por ahogamiento. El lunes se registró el día más caluroso de junio en la historia de las mediciones en el país, según el servicio meteorológico francés. Las altas temperaturas han llevado a un aumento en las actividades acuáticas, incrementando el riesgo de accidentes. Las autoridades han emitido alertas y recomendaciones a la población para extremar precauciones. Se espera que la ola de calor continúe en los próximos días, manteniendo la alerta en varias regiones. Las causas exactas de los ahogamientos están siendo investigadas, pero se presume que el calor extremo es un factor determinante. El gobierno francés ha activado planes de emergencia para proteger a los más vulnerables.
