Los incendios forestales en la región de Gironde, cerca de Burdeos, Francia, han provocado la evacuación de más de 10.000 personas, incluyendo 400 que fueron rescatadas en barco desde la península de Cap Ferret. Las llamas, que se propagan rápidamente, obligaron a las autoridades a solicitar asistencia de otros países europeos. La situación es crítica y los equipos de emergencia luchan contra el avance del fuego. Se teme por la seguridad de los habitantes y las propiedades en la zona afectada. Francia enfrenta una ola de calor extrema que ha contribuido a la intensidad y expansión de los incendios. Las autoridades continúan monitoreando la situación y coordinando los esfuerzos de evacuación y combate de incendios.