Las proyecciones demográficas en Francia indican un aumento continuo de la inmigración hasta 2070, impulsado por una tasa de natalidad en declive. Se estima que la migración neta será un 50% superior a la observada en las últimas tres décadas. Esto implica la llegada y permanencia de millones de inmigrantes en el país durante los próximos cuarenta años. El estudio se basa en proyecciones a largo plazo que consideran las tendencias actuales. Esta dinámica poblacional plantea desafíos y oportunidades para Francia en términos de economía, sociedad y planificación de servicios públicos. Las autoridades deberán adaptarse a esta evolución demográfica para garantizar la cohesión social y el desarrollo sostenible. La combinación de baja natalidad y alta inmigración redefine el panorama demográfico francés.
