Francia ha anunciado la expulsión de dos diplomáticos iraníes que se encuentran actualmente trabajando en su territorio. La decisión fue comunicada por el ministro francés de Asuntos Exteriores, Jean-Noël Barrot, el martes 18 de agosto de 2026, indicando que las expulsiones ocurrirán “en los próximos días”. Esta medida es una represalia por acciones no detalladas por el momento, generando tensión en las relaciones bilaterales. El gobierno francés no ha especificado públicamente las razones exactas detrás de esta decisión, manteniendo un tono cauteloso. La expulsión de diplomáticos es una señal clara de descontento y una forma tradicional de expresar protesta en la diplomacia internacional. Se espera que Teherán responda a esta acción, posiblemente con medidas recíprocas. Este incidente podría complicar aún más el panorama geopolítico en la región.