La selección francesa demostró su superioridad al vencer a Noruega con un contundente marcador de 4-1. Ousmane Dembélé fue la figura clave del partido, liderando el ataque galo y marcando la diferencia. El encuentro generó expectativas por el posible duelo entre Kylian Mbappé y Erling Haaland, sin embargo, este enfrentamiento quedó pospuesto para futuras ocasiones. Con esta victoria, Francia consolida su posición como uno de los favoritos en el torneo. El equipo francés busca demostrar su capacidad para ganar todos los partidos y alcanzar la cima. La actuación de Dembélé refuerza la confianza del equipo y sus aspiraciones de campeonato.
