La selección francesa debutó con victoria en las eliminatorias para el Mundial de 2026, derrotando a Senegal con un marcador de 3-1. Este resultado representa una revancha por la derrota sufrida ante Senegal en el Mundial de 2002. El partido marcó el inicio del camino de Francia hacia la clasificación para el torneo que se celebrará en 2026. El encuentro estuvo marcado por la búsqueda de reivindicación francesa tras la histórica victoria senegalesa de hace más de dos décadas. La victoria consolida a Francia como un fuerte candidato en las eliminatorias. El equipo francés demostró solidez y efectividad en ataque, asegurando los tres puntos en su primer compromiso.
