El servicio de inteligencia francés ha decidido finalizar su colaboración con la empresa estadounidense de inteligencia artificial, Palantir. Esta decisión marca un giro estratégico hacia la independencia tecnológica. El gobierno francés destinará millones de euros a desarrollar su propia infraestructura de inteligencia artificial. El objetivo principal es reducir la dependencia de tecnologías provenientes de Estados Unidos. Esta inversión busca fortalecer la soberanía digital de Francia en el ámbito de la seguridad nacional. La medida refleja una creciente preocupación europea por la autonomía en tecnologías clave. Se espera que este cambio impulse el desarrollo de capacidades nacionales en inteligencia artificial.