Más de 800 escuelas en Francia han sido cerradas temporalmente debido a la intensa ola de calor que afecta al país. La medida busca proteger a los estudiantes y al personal docente de las altas temperaturas. Las autoridades francesas han activado alertas rojas en varios departamentos, anticipando temperaturas extremas. El cierre afecta principalmente a escuelas primarias y secundarias en las zonas más afectadas. Se espera que las clases se reanuden una vez que las temperaturas disminuyan a niveles seguros. Las autoridades locales están evaluando la situación diariamente y proporcionando información actualizada a las familias. Esta decisión forma parte de un plan de contingencia más amplio para mitigar los efectos de la ola de calor en la población.
