El domingo 21 de junio, diversas ciudades francesas, desde París hasta Bordeaux, celebraron la tradicional Fiesta de la Música. El evento coincidió con una intensa ola de calor que afectó a gran parte del territorio nacional. Las autoridades meteorológicas clasificaron 39 departamentos en alerta roja por canícula, el nivel de riesgo más alto. Adicionalmente, otros 45 departamentos se mantuvieron bajo vigilancia naranja. A pesar de las temperaturas extremas, los ciudadanos salieron a las calles para disfrutar de los conciertos. Algunos residentes justificaron su presencia en el exterior debido al calor insoportable dentro de sus viviendas. La jornada estuvo marcada por la combinación de festividades culturales y medidas de precaución climática.
