Francia enfrenta una canícula intensa que ha llevado a las autoridades a declarar la vigilancia roja en 54 departamentos a partir del mediodía. Durante la jornada del lunes, varias ciudades principales registraron temperaturas sin precedentes. Entre los datos más destacados se encuentran Angers, con 40,9 °C, y Rennes, que alcanzó los 40,6 °C. Se prevé que el termómetro continúe ascendiendo durante el martes, superando posiblemente los registros actuales. Esta situación climática pone en alerta máxima a gran parte del territorio francés. Las autoridades instan a la población a tomar precauciones ante el riesgo térmico. El fenómeno meteorológico sigue ganando terreno en diversas regiones del país.