Francia enfrenta una intensa ola de calor que se agrava desde el jueves pasado. Las temperaturas han aumentado significativamente en gran parte del país, especialmente en la región de París y sus alrededores. Ya se han registrado más de 35 grados Celsius en la capital y se prevé que continúen ascendiendo. Las autoridades han emitido alertas y recomendaciones a la población para protegerse del calor. Se espera que esta ola de calor persista en los próximos días, generando preocupación por la salud pública y el riesgo de incendios forestales. El aumento de las temperaturas es parte de un fenómeno climático más amplio que afecta a varias regiones de Europa.