Francia se enfrenta a una intensa ola de calor que obligará a la supresión de trenes en las líneas de RER y Transilien en la región de Île-de-France a partir del lunes. La situación meteorológica es crítica, con 49 departamentos bajo alerta roja y otros 40 en alerta naranja. Météo-France ha advertido sobre una "noche caliente" entre el domingo y el lunes, con temperaturas mínimas que alcanzarán los 26 °C. Estas condiciones extremas afectan la infraestructura ferroviaria y la seguridad del transporte. Las autoridades han implementado estas medidas preventivas para mitigar los riesgos asociados al calor intenso. Se recomienda a los usuarios consultar los horarios y las cancelaciones de servicio. La vigilancia se mantiene activa en gran parte del territorio nacional.
