El gobierno francés ha declarado alerta roja por calor en la mitad del país a partir del lunes, ante la previsión de un aumento significativo de las temperaturas. Esta medida, la más alta en el sistema de alertas francés, se aplica a 51 departamentos. Se espera que las temperaturas continúen ascendiendo en los próximos días, generando preocupación por la salud pública y el riesgo de incendios forestales. Las autoridades instan a la población a tomar precauciones, como hidratarse adecuadamente y evitar la exposición prolongada al sol. La alerta roja implica la movilización de recursos adicionales para proteger a los más vulnerables. Esta ola de calor es una de las más intensas registradas en Francia en los últimos años.