Francia enfrenta una ola de calor sin precedentes, descrita como “histórica” por el servicio meteorológico nacional. El país registró su día más cálido hasta la fecha, con una temperatura promedio de 30 grados Celsius, y 72 departamentos están bajo alerta roja. Las autoridades advierten que el riesgo de incendios forestales se ha incrementado significativamente, anticipando un inicio temprano de la temporada de incendios, posiblemente desde principios de julio. La región de Hérault, en el sur de Francia, se encuentra particularmente vulnerable. Los bomberos están implementando estrategias preventivas, incluyendo el almacenamiento a gran escala de agua para combatir posibles incendios, incluso vaciando piscinas municipales. El aumento de las temperaturas y la sequía, exacerbados por el cambio climático, están prolongando la temporada de riesgo de incendios y aumentando la extensión de las áreas afectadas.