Francia enfrenta las consecuencias de los disturbios más graves en décadas, con escenas de caos y violencia en ciudades como París, Marsella y Lyon. Miles de comercios fueron saqueados y numerosas calles amanecieron devastadas, especialmente en la capital, donde se registraron 855 arrestos, un número sin precedentes. La situación se desencadenó tras la muerte de un joven a manos de la policía, generando una ola de protestas y enfrentamientos que se extendió rápidamente por todo el país. El gobierno francés se encuentra en una situación crítica, buscando respuestas para contener la violencia y restaurar el orden público. El presidente Emmanuel Macron se dirigirá a la nación esta tarde para abordar la crisis y anunciar posibles medidas. Las autoridades evalúan los daños y refuerzan la seguridad en las ciudades afectadas.

English
Français
Español
हिन्दी
中文