En Francia, un manifestante de 15 años sufrió la pérdida de una mano después de recoger una granada aturdidora lanzada por la policía. El incidente ocurrió durante una protesta, aunque las circunstancias exactas aún se están investigando. Según informes de los medios franceses, el estudiante herido está siendo tratado en un hospital, pero su vida no corre peligro. Las autoridades no han emitido una declaración oficial sobre el uso de la granada o las causas del incidente. Este suceso ha provocado indignación y llamados a una investigación exhaustiva sobre la actuación policial durante las protestas en Francia. El caso pone de relieve los riesgos asociados con el uso de armamento no letal en manifestaciones públicas.