Los fundadores de la naviera Conferry han negado cualquier vínculo con la reciente reanudación de operaciones bajo su nombre. Tras 15 años de intervención gubernamental en la empresa, la familia fundadora emitió un comunicado distanciándose de la actual gestión. Exigen el cumplimiento de acuerdos previos establecidos antes de su intervención. La familia afirma que no ha participado en las decisiones que llevaron a la reactivación y desconoce los planes futuros de la compañía. Consideran que la reactivación anunciada no refleja los términos acordados originalmente. Buscan asegurar que se respeten los derechos y compromisos adquiridos previamente. La situación plantea interrogantes sobre el futuro de Conferry y el cumplimiento de los acuerdos con sus fundadores.