Una demanda colectiva acusa a Fortescue, una de las mayores empresas mineras de Australia, de permitir un ambiente de trabajo hostil para las mujeres. Las denunciantes alegan haber sufrido acoso sexual, violencia física y represalias por denunciar estos abusos en sitios de trabajo remotos. La demanda detalla un patrón de conducta inapropiada y falta de medidas preventivas por parte de la empresa. Se busca compensación por daños y perjuicios, así como cambios en las políticas de Fortescue para garantizar la seguridad y el respeto de sus trabajadoras. La compañía aún no ha emitido una declaración oficial sobre las acusaciones. El caso pone de relieve la prevalencia del acoso sexual en la industria minera australiana. Las autoridades competentes podrían iniciar investigaciones adicionales.