Hajdu János, exdirector general de la unidad antiterrorista TEK, ha fundado su propia empresa tras ser acusado de detención ilegal. Anteriormente, Hajdu fue relevado de su cargo al frente del TEK. Tras su destitución, se le ofreció un nuevo puesto como jefe de seguridad del partido Fidesz. La creación de esta nueva compañía representa un movimiento empresarial inesperado después de las controversias legales que enfrenta. Se desconoce la naturaleza exacta de la empresa recién creada. Este desarrollo marca un nuevo capítulo en la carrera de Hajdu, ahora en el sector privado, tras su paso por roles de seguridad gubernamentales y luego dentro de la estructura del partido gobernante.