Una exmaestra de preescolar ha sido sentenciada a 18 meses de prisión por agredir repetidamente con un bolígrafo a un niño con necesidades especiales. El ataque, aparentemente sin motivo, ocurrió mientras la acusada trabajaba en el centro de cuidado infantil. El tribunal escuchó que la agresión consistió en múltiples puñaladas en la cabeza del menor con el objeto punzante. La sentencia refleja la gravedad de las lesiones infligidas y la vulnerabilidad de la víctima. La defensa no ofreció una explicación clara para el acto violento. El incidente ha generado conmoción y debate sobre la seguridad infantil en instituciones educativas. La identidad de la víctima y la acusada no han sido reveladas para proteger al menor.
