Estudiantes que regresan de estudios en el extranjero están siendo atraídos por ofertas fraudulentas de empleos con altas comisiones, específicamente en la venta de membresías de vacaciones. Empresas estafadoras buscan reclutar a estos jóvenes con la promesa de remuneraciones elevadas, aprovechándose de su situación económica. Estos “incentivos” económicos, denominados “comisiones de rosa”, resultan ser parte de un esquema de engaño relacionado con la venta de tarjetas de propiedad de vacaciones. La policía ha informado un aumento en los casos de exestudiantes implicados en este tipo de delitos. Estos jóvenes, al participar en la venta fraudulenta, se exponen a cargos legales y consecuencias penales. El problema no discrimina: tanto recién graduados como estudiantes con más experiencia son vulnerables a estas tácticas de engaño.