Un tribunal surcoreano ha condenado al ex presidente Yoon a 30 años de prisión por su implicación en un incidente relacionado con drones. La sentencia se suma a una serie de fallos judiciales en contra del exmandatario conservador, quien previamente ocupó el cargo de fiscal jefe del país. El caso se deriva de una orden de ley marcial que provocó una profunda crisis política y social en Corea del Sur, sumiendo a la cuarta economía más grande de Asia en un período de gran inestabilidad. La decisión judicial representa un nuevo capítulo en las controversias legales que rodean a Yoon tras su destitución. Se espera que la defensa del ex presidente presente apelación ante la condena impuesta. El incidente con los drones, cuya naturaleza exacta no se ha detallado completamente, fue un factor clave en el proceso judicial. Esta condena consolida un periodo de turbulencia política para Corea del Sur.