El exdirector adjunto del Servicio de Información y Seguridad (SIS), Alexandru Bălan, conocía la identidad de al menos siete agentes encubiertos del Servicio Rumano de Inteligencia (SRI). Según una investigación de Europa Liberă, se ha reconstruido la cronología de su última operación. El encuentro tuvo lugar en abril de 2025 en Budapest, Hungría. En dicha reunión, Bălan se contactó con agentes del KGB provenientes de Bielorrusia. El operativo se describe como un encuentro sospechoso en territorio extranjero. La filtración de estas identidades representa un riesgo significativo para la seguridad nacional rumana. El informe detalla la mecánica de la interacción entre el exfuncionario y los servicios de inteligencia extranjeros.
