Antiguos miembros de las Fuerzas Revolucionarias Estudiantiles ahora operarán bajo el comando del Gobierno de Unidad Nacional (NUG). Esta decisión se produce tras meses de crecientes tensiones entre el grupo de resistencia independiente y otras fuerzas. La situación alcanzó su punto crítico en mayo con el arresto del líder de la organización. El traslado de estos combatientes al mando de la NUG busca posiblemente unificar y fortalecer la resistencia armada contra el régimen militar actual. Se espera que este movimiento altere el panorama de la lucha armada en Myanmar. Los detalles específicos sobre las condiciones del acuerdo y el futuro papel de estos exmiembros no se han revelado por completo. Esta es una evolución importante en el conflicto interno de Myanmar.