El exdirector de Ferrovie dello Stato (FS) y Rete Ferroviaria Italiana (RFI) ha sido condenado definitivamente a cinco años de prisión. Esta sentencia pone fin al proceso judicial relacionado con la masacre de Viareggio. La resolución judicial confirma la responsabilidad penal del directivo en los hechos ocurridos. Por su parte, la defensa del condenado ha manifestado su total rechazo a la decisión. Los abogados calificaron la sentenciaLSLS la sentencia como "profundamente injusta". Asimismo, expresaron su indignación ante el fallo del tribunal. El caso cierra una etapa legal clave sobre uno de los accidentes ferroviarios más graves de Italia.
