El proceso judicial contra el exjefe de la Fiscalía contra la Corrupción, Eduardo Campo, en Colombia, se ha estancado significativamente, habiendo superado las 17 audiencias suspendidas sin llegar a una etapa definitoria. La defensa del exfiscal ha expresado su preocupación por los constantes retrasos en el caso conocido como caso Zolic. Campo permanece actualmente bajo medida de prisión preventiva, y aún no se ha revisado si esta medida debe continuar o no. Esta prolongada dilación genera incertidumbre sobre el futuro del proceso y la posibilidad de un juicio justo. Los abogados de Campo denuncian que estos aplazamientos perjudican sus derechos a la defensa. El caso Zolic, por lo tanto, sigue siendo un punto álgido en el sistema judicial colombiano, con implicaciones importantes para la percepción de la justicia y la lucha contra la corrupción en el país.