El ex presidente surcoreano Yoon Seok-yeol ha sido declarado culpable de cargos relacionados con la subversión y la manipulación de la opinión pública. Fue sentenciado a 30 años de prisión por ordenar una operación encubierta que involucró el supuesto despliegue de drones norcoreanos cerca de la frontera. La fiscalía argumentó que la operación, conocida como el incidente del "dron de Pyongyang", se orquestó para justificar la imposición de la ley marcial de emergencia en diciembre de 2017. Yoon también fue condenado por obstruir una investigación sobre el asunto. La sentencia representa un revés significativo para el exmandatario y ha generado controversia en la política surcoreana. La defensa de Yoon planea apelar la decisión judicial, argumentando que las pruebas presentadas son insuficientes y que el juicio estuvo politizado.